30 enero 2008

SE QUE NO PODRÉ

Pude acostumbrarme a no tenerte, a dejar de pensarte durante el día, a proponer encontrate, a verte en múltiples caras mundanas, a imaginarte en tus horas, a recordarte en las nuestras.
Llegaré a acostumbrarme a olvidar el aliento dulce y tu abrazo cálido, la mirada tierna y el trazo de tu cuerpo que se desvanece de la punta de mis dedos. Tu peso exacto, tu pelo y tu risa; dios, tu risa.
Puedo acostumbrarme a no desear tus arrebatos de amor, tu frescura simple, las mejillas ruborizadas, el candor natural y a esa timidez a toda prueba. Caricia sobre caricia. La porcelana tibia de tu piel.
Puedo acostumbrarme a extrañar los largos paseos, días de encierro, charlas sin fin, tus libros, poemas, el lado filosófico y a la gracia que me daban tus antojos.
Se que voy a acostumbrarme a no tenerte a mi lado, a no recordarte cuando inspiro.
Pero, por más que quiera, jamás podré acostumbrarme a no soñarte amor.
Y me duele, pues sólo por eso es que duermo.

3 OPINOLOGOS DICEN:

marianro dijo...

Me llegó hasta el alma.

Silvy dijo...

Guau! me encanto este post de amor.

marianro dijo...

Acabo de poner un link en mi blog a este texto, que me gustó tanto.
gracias Rastelman.